miércoles, 3 de octubre de 2007

La curiosa historia del Quisisana

El antiguo compañero de colegio y amigo, Miguel González Dalloz, que reside en Fuerteventura desde hace casi 30 años, me acaba de mandar una foto escaneada de una postal del Quisisana bastante añeja; al menos eso es lo que parece deducirse de la tipografía del texto y por lo que se ve o no se ve por los alrededores. A posteriori, he averiguado en el Archivo de Fotografía Histórica del FEDAC que la foto es, supuestamente, de 1900-1905. Ver también esta otra entrada del blog.


El caso es que buscando por Internet , he encontrado una referencia de lo más curiosa sobre la historia del Quisisana. Seguramente algunos o la mayoría ya la conocerá; no es mi caso, así que para refrescar la memoria, ahí va:

Tenerife: el judío ruso Enrique Wolfson fundó el hotel Quisisana, ahora colegio, hace cien años

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 14-12-2004 (La Opinión/ACPress.net).

Enrique Wolfson Ossipoff nunca imaginó que el lujoso palacio que construyó a las afueras de Santa Cruz para residir con su esposa se convertiría primero en hotel y luego en uno de los centros educativos más emblemáticos de la capital tinerfeña. Este curioso personaje salió huyendo de Rusia de las persecuciones contra los judíos y recaló en la isla de Tenerife por pura casualidad tras conseguir la nacionalidad británica.

Desde sus inciertos orígenes como aventurero, Wolfson se labró una respetable carrera como empresario. Compró tierras en el sur para cultivar tomates, fundó la primera empresa de alumbrado de gas de Santa Cruz y, además, fue varias veces nombrado presidente del Club Británico de la ciudad, incluso fue miembro de la junta rectora de la iglesia protestante que existía en la capital a finales del XIX.

Su olfato para los negocios, sus contactos en Inglaterra y sus magníficas relaciones con la comunidad de ingleses de Tenerife hicieron que despuntase en todas sus empresas. Como uno de los primeros exportadores de tomates canarios a Londres acumuló una verdadera fortuna.

La prosperidad de la que disfrutó en los negocios proviene de una feliz idea. La cuenta Agustín Baillon en su libro Misters: británicos en Tenerife. "En 1887 se le ocurrió a Wolfson ofrecer a los campesinos un kilo de papas por cada kilo de tomates entregados. Además, dio gratis la semilla que quisieran. La idea cuajó y en pocos meses hubo un despegue importante en la exportación de tomates de las Islas. En 1890 exportó desde Santa Cruz 100 toneladas a Inglaterra".

En la culminación de su carrera como empresario, Wolfson quiso edificar un palacio en uno de los emplazamientos privilegiados de la ciudad, desde el que se disfruta de una de las mejoras vistas. Sin embargo, nunca llegaría a residir en la mansión de estilo victoriano que construyó para él su culta y bella esposa, Jane Mariner Brown.

A causa de haber tomado leche de cabra en mal estado, su esposa murió cuatro años después de su matrimonio y al año de dar a luz su único hijo, André. Entonces, se mudó a su otra vivienda de la calle Castillo y transformó su palacio en hotel. De esta manera, el hotel abrió sus puertas al incipiente turismo extranjero. Con el tiempo, el hotel (denominado Quisisana) tuvo una segunda transformación de la mano de los escolapios. Reformaron el hotel para convertirlo en uno de sus centros educativos. Este año cumple su centenario.

Fuente: La Opinión. Redacción: ACPress.net

5 comentarios:

CTLVOZ dijo...

Estimados compañeros:
mi nombre es José María Gómez Medina y soy antiguo alumno de la última generación de Escuelas Pías.
Se ha reorganizado la Asociación de Antiguos Alumnos de Escuelas Pías Quisisana, que pretende juntar a los alumnos que estudiaron desde el año 1943 hasta la actualidad (contando los casi 25 años que estuvo CEU San Pablo). El próximo 29 de Noviembre con motivo de la festividad de San José de Calasanz se va a celebrar el primer encuentro de todas las promociones (por lo menos es lo que se pretende).
Para mandar el programa de los actos necesitaría un mail. Serían tan amables de mandármelo?? Muchas gracias y un fuerte saludo.
José María

Paulino Alonso Panero dijo...

Si no dejas tu dirección de correo dificilmente podré ponerme en contacto contigo. De todas formas te diré que para ese mismo día tenemos organizada una comida, desde hace varios meses,los nacidos en 1953.

CTLVOZ dijo...

Mi dirección de correo es jmgomezmedina@hotmail.com

Un saludo,

José María

Anónimo dijo...

Hola, mi nombre es Guillermo Mendoza y soy un actual alumno de las escuelas pías, pronto dejaré de serlo puesto k me graduo este año, me sorprende k muxos de ustedes despues de tantos años sigan manteniendo contacto. Una de las cosas por las que me da pena k c acabe ya todo, es perder el contacto con mis compañeros, ya k muxos de ellos significan algo muy grande en mi vida, espero k dentro de 50, 60, 70 años y durante toda la vida pueda seguir contando con todos ellos. PD: e llegado akí x casualidad y me ha gustado conocer la historia del colegio donde me he criado desde pekeño y me ha hexo kien soy oi en día. Y os doi las felicitaciones de la buena idea de crear esta pagina de antiguos alumnos, deves en cuando pasaré a hexar una ojeada para ver si habeis puesto algo interesante. Un saludo

Anónimo dijo...

La historia del colegio, o edificio en sí, es muy bonita, y casi todo el pueblo de Santa Cruz que supera los 60 años la conoce. Es una lástima que los propios alumnos la desconozcan, pero esto es una labor divulgativa preciosa, que si pasa de padres a hijos seguro que se podría conservar. Doy fe de que conozco a chicos que estudian allí y no la conocen, no saben quien fue Enrique Wolfson, ni Mariano Estanga, pero en fin, misterios de la educación. Suerte.